febrero 10, 2013

La ‘muerte’ del periodismo


¿La crisis que vive el periodismo es capaz de matarlo?
Las nuevas formas de comunicación en su forma electrónica no son las únicas culpables de que la profesión de periodista deje de verse con el respeto debido por parte de al sociedad en general. Si bien el hecho que personas con una cámara y una habilidad interesante en el uso de internet se conviertan de la noche a la mañana en reporteros urbanos ha debilitado impresionantemente la actividad periodística tradicional, existen varios factores que verdaderamente le han hecho daño a la profesión,  factores  que un mundo alegre y feliz están a kilómetros del periodismo y de la ética, factores que, según José Martínez Albertos, acabarán con el periodismo exactamente en 2020 (sí, en siete años). Y los culpables son, aunque suene curioso, la mismos periodistas (no todos, claro, pero un número importantísimo).
J. Martínez Albertos comenta que el periodismo se debe apoyar en su ética para poder desarrollarse. Dejar  de lado la tan preciada ética y caer en el juego de los rumores que pretenden ser información es el inicio del mal. Lamentablemente, internet es de las manos que influyen más en este jueguito para nada divertido. La falta de fiabilidad y su inmadurez, como indica Cayetano López, confunden a sus usuarios y los desinforman (lector, sabes que es cierto).
New business e infortainment
El new business (hacer negocio con las noticias) se ha convertido en lo más usual desde hace un buen tiempo. Se produce una apariencia de conocimiento, opuesto a lo comentado en muchas oportunidades por Van Dijk, para impactar en la audiencia y vender un producto. A pesar de ser realizado y presentado por periodistas, el new businnes no es periodismo.
El new business ha gestado el nacimiento del infortainment, el más claro ejemplo de la decadencia. Infortainment es convertir a las noticias en espectáculo y al espectáculo en noticias. Varios programas y periódicos que se hacen llamar periodístico-informativos usan este formato. Un ejemplo claro son algunos de los que se trasmiten en horario nocturno. También el ‘seguimiento periodístico’ que se le hace a las actividades de Tongo, Susy Díaz, su esposo, su amante, a Rosario Ponce, a Combate, etc. Todo eso es infortainment, ‘basura’ disfrazada de periodismo (y lo peor es que es hecho por periodistas que juran estar haciendo periodismo). El que estos sean tan seguidos es un problema igual de importante (y preocupante). Adorno y Holkheimmer en sus estudios sobre la industria cultural señalan que el negocio del espectáculo seguirá funcionado por muchos años más y su influencia mantiene una tendencia al crecimiento cada vez más grande.
Subjetivo eres
Otro de los problemas, que según Mario Vargas Llosa es ‘venenoso para el periodismo’, es el exceso de subjetividad en la redacción de noticias, técnica que según el Premio Nobel  únicamente es buena para la literatura. El periodista debe aprender a diferenciar técnicas periodísticas, pero eso se complica gracias a algo que todos conocemos, las posiciones políticas de los medios de comunicación, o simplemente las líneas editoriales.
Un ejemplo claro es el del proceso de revocatoria. La mayoría de medios de comunicación escrito ha tomado posición. Mientras un grupo apoya directamente el revocar de su cargo a la alcaldesa, otro se ha manifestado en contra de ella no directamente, pero muy claramente detectable. Ambos grupos destacan noticias en las cuales los promotores de cada campaña se vean involucrados de manera inadecuada (el grupo que promueve el SÍ, por ejemplo, llega ridículamente hasta a los insultos). De la misma manera ocurre con diferentes temas. El público promedio difícilmente recibe información imparcial. El periodista no debería defender posiciones de terceros, pero en esta realidad, es bastante difícil que alguien que en verdad no lo haga pueda ser escuchado o leído por las grandes masas.
2020
Estos problemas que a la vista parecen no tener solución hacen que la profecía de Martínez Albertos no suene tan desatinada. ¿Realmente estamos presenciando la muerte del periodismo? Parece que es cierto, y que no estamos presenciando una simple muerte, sino un lento suicidio. El periodista serio e imparcial desaparece poco a poco, y el periodista-obrero ya domina prácticamente un mercado que transformó a la información en un simple producto, en materia prima. Si seguimos así, vayamos comprando flores para conmemorar a quien nos dejará para siempre en 2020 y que aún cree que existen personas que entiendan que de sus manos y actitud depende una de las vidas más valiosas, la ‘vida’ del periodismo.

diciembre 18, 2012

Soy muy joven para morir



El 21 de diciembre de este año, según muchos ‘intérpretes’ de los códigos mayas, el mundo que conocemos, el planeta azul, el tercer planeta, la Tierra, etcétera, dejará de existir porque aseguran que esta fecha representa el fin de los tiempos, ese que varias culturas antiguas anunciaron sin lanzar fechas exactas, pero con más detalles. Es decir, tus padres, el Andrés Calamaro peruano, Marco Turbio, Charlie Sheen, tu vecina chismosa, los testigos de Jehová, Rosario Ponce, usted y toda persona viva desaparecerán en el espacio (supongo).

La verdad es que nada va a pasar, la NASA ya lo dijo. ¿Y qué autoridad tiene la NASA? No sé si mucha, pero algo de razón debe tener. Porque es obvio, si algún evento destruye-planetas ocurriera en este mes, ya tuviéramos señales (pero, señales de verdad pues. No porque te jala un profe o tu chic@ quiere darse un tiempo vamos a pensar que un meteorito provocará el fin de la humanidad, a lo mucho el tuyo). ¡Seamos consecuentes! (siempre he querido decir eso).

En fin, utiliza ese día para hacer chistes, bailar, leer un libro, revisar Twitter, ver la final de Yo Soy, es tu decisión, solo no estés publicando en Facebook a cada rato que el mundo se va a acabar, serás el bufón de tus amigos el 22 de diciembre.



HOLLYWOOD ALIMENTA EL MIEDO

No solo la biblia y sus trompeteros hacen que la gente aluciné de cómo será el fin de los tiempos, sino que la industria cinematográfica ha creado diferentes escenarios apocalípticos con los que más de uno ha soñado (no mientas, lo has hecho). ¿Aplastados por un meteorito? ¿Destripados por zombies hambrientos? ¿Con laceraciones a causa de una bomba atómica? ¿Ahogados cerca a la Estatua de la Libertad? No sé.

Recuerdo algunas películas:

1. HIJOS DEL HOMBRE (Alfonso Cuarón).  Es una buena película, imperdible. Presenta un entorno estremecedor en el que la Tierra se ha convertido en un lugar donde la humanidad espera su extinción, pues por algún motivo desconocido ha sido condenada a la desaparición al no poder procrear. La aparición de una humilde mujer embarazada desatará un caos. Ganadora de tres Óscar, incluido uno por su guión tan bien trabajado. Sumamente reflexiva.




2. EL DÍA DESPUÉS DE MAÑANA (Roland Emmerich). La película es todo un chiste. Los personajes son demasiado sentimentales y se necesitaría todo el hielo del Ártico para que la Estatua de la Libertad sea cubierta hasta la mitad. Demasiado alucinada para ser considerada reflexiva sobre el cambio climático. El argumento es simple: un científico descubre que el mundo (o sea, Estados Unidos) sufrirá una gran catástrofe debido al calentamiento global, mientras su hijo ama en secreto a una amiga de la escuela, y justo cuando iba a confesar su amor ocurre lo que su padre predijo (qué pesado el viejo). Esto ocasiona que los gringos sobrevivientes se refugien en México. Mírala cuando tengas tiempo, entretenida es.


3. ARMAGEDÓN (Michael Bay). Un asteroide del tamaño de Texas se dirige hacia la Tierra, amenazando con destruir todo a su paso. Con una previsión de colisión en 18 días, la NASA buscará a un grupo de heroicos ciudadanos que viajarán fuera de nuestro planeta para destruir el meteorito, entre ellos Bruce Willis, Owen Wilson y Ben Affleck. Llena de escenas cursis y clichés norteamericanos, Armagedón es de las peores películas que he visto. Pero, dale, si crees que el 21 es el fin del mundo, esta película es para ti.


4. TERMINATOR (James Cameron). La saga protagonizada por Schwarzenegger es un clásico. El ex gobernador de apellido gigante interpreta a un cyborg asesino enviado desde el futuro para asesinar a la madre de quién será el líder de la resistencia humana contra las malvadas máquinas cuando llegue el apocalipsis cibernético. Hasta la vista, baby.


5.  WALL-E (Andrew Stanton) Tierna. Esta película situada setecientos años en el futuro, nos muestra a una Tierra devastada completamente por los hombres, tanto que ahora es inservible. El humano acostumbrado a lavarse las manos abandonó su planeta. Un solitario y simpático robot tiene la solemne misión de limpiarlo. La historia se vuelve demasiado genial con la llegada de EVA, una robotcita de la que Wall-E se enamora. Conmovedora.


6. IMPACTO PROFUNDO. (Mimi Leder) En esta película, Morgan Freeman interpreta al primer presidente afroamericano de EE.UU. (Obama no existe en esta ficción), y para su mala suerte, su gestión tiene un problema, debe anunciarle al mundo (o sea, Estados Unidos) que un cometa está a punto de colisionar con nuestra amada Tierra. La película es considerada un clásico de ciencia ficción y de clichés de como salvar la humanidad. No voy a negar que hubieron dos hechos medio conmovedores: 1. Como solo pocas personas han sido seleccionadas para que el gobierno los proteja, un pata se casa con su amiga, a la que quiere en secreto y le confiesa su amor (¿dónde vi eso antes?) para que ella pertenezca oficialmente a su familia y pueda refugiarse con él y sus padres, quienes fueron seleccionados para seguir vivos. 2. La mujer embarazada de uno de los astronautas que destruirán el fragmento peligroso del cometa llega a la base para despedirse de él antes que se muera. ¡Ah! Y la Tierra se salva.


7. LA SAGA DE ZOMBIES DE ROMERO (George A. Romero) No me gustan, son raras, pero son clásicos. Estas películas son las principales culpables de los sueños más terroríficos que todos hemos tenido de niños: muertos vivientes. El primer acercamiento cinematográfico al tan terrorífico apocalipsis zombie. Si te gusta el gore, míralas.


8. DOCE MONOS. (Terry Gilliam) La humanidad se ha tenido que acostumbrar a vivir en el subsuelo. Tiene que pasar allí sus días porque la Tierra ha sido infestada por un potente virus. Bruce Willis (el mismo de Armagedón), quien transita entre locura, los sueños y la realidad, debe viajar al pasado y buscar información sobre la organización terrorista El ejército de los Doce Monos, supuestos responsables de la pandemia. Durante el viaje conocerá a una psiquiatra, de la que para variar se va a enamorar (típico de vos, Hollywood), mientras persigue a un loco de remate, el principal sospechoso e interpretado magistralmente por Brad Pitt. Buena película.


9. THE WALKING DEAD. Lo sé, no es una película. Pero, The Walking Dead ha revolucionado la forma de ver los apocalipsis. Deja chiquito a cualquier película de Romero, no solo por cuestiones escenográficas, tecnológicas y de actuación, sino que el guión es más real, más práctico y hasta más conmovedor. Los personajes son mejor trabajados y la serie guarda un encanto especial que te pega al televisor. En la primera temporada nos entregaron solo seis mezquinos capítulos, entre ellos al que considero el mejor inicio de serie de la historia de la TV. Las temporadas siguientes son dignamente para el aplauso. El argumento inicia así: Rick Grimes, un policía de Kentucky, un día abrió los ojos y se encontró con el fin del mundo frente a él. Se da cuenta que acaba de salir de un coma, el planeta está lleno de zombies y, aunque no lo sabe, a su mujer se la viene beneficiando su mejor amigo. Junto a un grupo de no infectados iniciará un viaje hacia la supervivencia. Simplemente genial.


10. RISE OF PLANET OF APES (Rupert Wyatt) Perdóname, Charlton Heston, pero esta es la mejor película de la franquicia. Es esta historia se ve como, gracias a la ambición de los hombres, el mundo se condena a la extinción de la raza humana y serán los simios quienes colonicen un planeta devastado. La película narra muy bien el cómo la ciencia puede ser destructiva al ser mal utilizada y sin pensar en las consecuencias. “César está en casa”.


11. 2012 (Roland Emmerich) Del mismo director de ‘El día después de mañana’, es tan alucinada como ella. Es tan mala que no sirve ni para reírse. A pesar de estar inspirada en la profecía maya, no es la más adecuada para verla este 21, no solo tiene malas actuaciones, sino que es larga y tediosa. Un desperdicio de dinero. ¡Next!


12. 28 DIAS DESPUÉS (Danny Boyle) El director nos presenta a un grupo de monos infectados con el virus de la rabia que son liberados por activistas de derechos animales causando una epidemia que puede acabar con la raza humana. La cinta fue un éxito de taquilla y crítica, generando incluso que los fanáticos del filme creen finales alternativos. No me gusto mucho, pero se deja ver.


13. LA GUERRA DE LOS MUNDOS (Steven Spielberg) La versión de Spielberg de la novela de Wells nos presenta un ataque alienígena que pone en peligro el destino de la Tierra. El impasable Tom Cruise deberá proteger a sus hijos Dakota Fanning y Gokú. La huida guarda un par de escenas memorables como la destrucción a gran escala digna de la mano de Spielberg. Demasiados efectos especiales que dejan a la historia principal un poco de lado.


PERO, EL MUNDO SÍ SE VA A ACABAR ALGÚN DÍA

Como les dije, el 21 de diciembre no se va a acabar el mundo, pero eso no significa que el planeta no tenga fecha de vencimiento. Si te has pasado las últimas semanas revisando profecías cumplidas y no cumplidas sobre el fin del mundo (porque acéptalo, el muñequeo por la profecía maya ha captado tu atención), ésta es una lista de algunos motivos por lo que la Tierra si corre peligro de destrucción.

Hace calor (hace calor, estaba esperando que cantes mi canción)

Tal vez los ambientalistas nos tienen un poco harto con el tema del calentamiento global, pero nunca es tarde para tomar conciencia sobre el cambio climático. El deterioro continuo de la capa de ozono podría ocasionar que la temperatura de la Tierra se eleve dos grados en menos de cincuenta años, lo que ocasionaría el total derretimiento del hielo de los polos que conlleva a la no habitabilidad de muchas zonas del planeta.

Espera...¿Bombas atómicas?

No creo que algún país sea capaz de volver a usarlas (ojalá). Pero es cierto, varias naciones cuentan con material atómico (EE.UU., Irán, Israel, Rusia, China, Nor-corea, etc.) y si algunos de ellos le declara la guerra a otro, estamos fritos, porque no crea que será como las de Hiroshima y Nagasaki. Una guerra atómica sentenciaría a la Tierra a una súbita oscuridad y al descenso extremo de temperatura. Hay políticas de restricción, pero para muchos solo es floro barato.


¡Gripe!
En 1918, la gripe común causó más de veinte millones de muertes. Ese virus ha evolucionado demasiado y hoy en día puede ser devastador, ya que si bien no ocasionaría el fin de la humanidad, significaría un gran retroceso en todos los campos de la vida humana. El peligro aumenta gracias a lo poco resistentes a los antibióticos que nos hacemos cada día.

Mira, un meteorito
Un meteorito de 1.5 km de diámetro que colisione con la Tierra podría ocasionar la muerte de la mitad de la población humana. La otra mitad se vería sumergida en una gran nube de polvo que impediría el libre tráfico de rayos solares y provocaría lluvias ácidas. Se habla de la llegada de un meteorito en el 2029 y si sobrevivimos, otro en 3036, pero ninguno supera los 270 metros de diámetro, lo que no indica que no ocasionen graves daños.

Sol, sol (dame tu fulgor)
El Sol es una estrella y, como estrella que es, tiene un ciclo de vida. Es decir, llegará el momento en que el Sol se convierta en una supernova y que con su explosión destruya todo lo que se encuentre a su alrededor, incluido la Tierra, obvio. Pero, no preocupes, el color que presenta evidencia que se encuentra en la mitad de su edad. Hay Sol para rato.



Bueno, el mundo se va a acabar, pero no será este 21 de diciembre. Nadie sabe cuando será, vivamos tranquilos, y si me equivoco y todos perecemos el viernes, mucha suerte.

noviembre 13, 2012

Privat, el fabuloso

Gerardo Privat. Foto pública. lifweek.pe


Este Tipo Raro no sabe mucho de moda, pero no es necesario que cuente con eso para haber escuchado alguna vez sobre Gerardo Privat, uno de los diseñadores más importantes de nuestro país y dueño de la famosa Casa Privat. Todo un reconocido personaje dentro de ese mundo muchas veces sugestionado, como es el de la moda. Este curioso señor saltó de los flashes de los exclusivos desfiles y de las páginas de sociales de periódico serio y de revista in al ‘mundo común’ gracias a un desatinado comentario suyo, acompañado por una soberbia reacción frente a quien criticó lo que mejor sabe hacer.
Recuerda el muchacho ebrio ese que dijo que le ‘llegaba al pincho’ el filtro, la cámara, el trabajo y la vida de un camarógrafo de canal cuatro que intentaba filmarlo. Ya, Privat hizo algo parecido, pero no a un camarógrafo, sino a una bloguera de modas que osó decir que algunos de los aspectos de su muestra no eran ‘perfectos’; no se lo gritó en la calle, lo escribió en los elegantes ciento cuarenta caracteres de un tweet; no le dijo que le ‘llegaba al pincho’, lo dio a entender; no estaba ebrio, era un hombre expresando lo que pensaba en pleno uso de sus cualidades y capacidades.

FABULOSIDAD
No conozco la Casa Privat y nunca he visto personalmente a Gerardo. En una ocasión mencionó que pertenece a una minoría sexual y que es un provinciano que supo abrirse campo en la capital. Nadie le quita mérito, tengo entendido que su casa de modas logra vender igual o más que las famosas franquicias extranjeras, eso no es fácil. Pero esas palabras parecen ‘floro barato’ al leer la forma en la que se expresa de una joven que simplemente cumplió con su trabajo-afición y que tuvo la mala suerte de cruzarse en el camino de tan fabuloso señor.
Privat le dijo “niña, sé que nunca podrás comprar un vestido mío ni podrás entrar en él”. Acá hay dos cosas, la primera, el diseñador es sumamente despectivo con la condición económica de Lorena Salmón, la que, al parecer, desconoce que es la de la mayoría de peruanos; por otro lado, tiene una visión tan arcaica y desubicada sobre la contextura corporal que no se controla en decir que la bloguera no tiene el cuerpo para ponerse uno de su fabulosos, caros y bellos vestidos. Privat demuestra que es del grupo de gente que aún piensa que la delgadez es sinónimo de belleza, forma de pensar que en los últimos años ha sido el principal culpable de la formación de diversos mitos y enfermedades.
Privat continuó diciendo “Te ruego que, si no te gusta nuestra colección o el marketing te parece insoportable, simplemente no escribas sobre mi marca. Hazte a un lado de toda fabulosidad”. ¿Fabulosidad? ¿A qué se refiere con fabulosidad? Creo detectar, y me aventuro a decir que muchos también, que ‘fabulosidad’ en el lenguaje Privat equivale a esa supuesta ‘clase superior’ a la que muchos anticuados, huachafos, ultraconservadores pedantes, y porque no también gente sin personalidad, creen que existe y obviamente, que pertenecen.
Pero, lo que más polémica desató fue el hashtag que utilizó. Privat terminó su tweet con la intención de ‘viralizarlo’ diciendo que “mujer que no es mala es chola” (#MujerQueNoEsMalaEsChola). ‘Chola’, lamentablemente y como todos sabemos, es utilizada para denigrar y discriminar a las personas con rasgos nacionales. No hay mucho que decir, es claro. El cargamontón en redes sociales no se hizo esperar, lo tildaron de racista, ridículo y desubicado. Gerardo no dudó en defenderse.
“Si lo analizas bien, no es racista. Yo soy un pata, soy gay, pero hablo como cualquiera de mis amigas del cole, y te lo digo así: con total franqueza. Así como hay dichos como ‘mujer que no jode es hombre’, en la casa Privat salió ese dicho: ‘mujer que no es mala es chola’. Allí no hay nada de racismo, no se trata del color de piel, se trata de dar ese toque de maldad que muchas mujeres quieren tener. Creo que hay que analizar las cosas y no tomarlas tan en serio”, mencionó a un portal deinternet.
Es preocupante que un hombre que se vanagloria de exitoso y trabajador justifique su actitud y su forma de expresar a su confesa homosexualidad y al común hablar de unas niñas inmaduras. También es deprimente que todavía juegue con esos chistes sexistas y destaque y compare su comentario con la estúpida frase del ‘mujer que no jode es hombre’. Pero eso no fue todo, Privat continuó con su defensa: “En mi cuenta oficial de Facebook puedes ver a mujeres de todas las razas y colores. Además, ¿quién abrió mi desfile en el LIF Week? ¿No fue una morena espectacular de Ica? El 70% de modelos que yo escojo son latinas, de rasgos peruanos. O sea, trabajo para ellas, amo a las mujeres. Lo que sí no puedo es amar a una persona que me insulta. Entiéndanme también, no soy de fierro. Soy Gerardo Privat la marca, pero también soy Gerardo Miguel Privat Dextre, hijo de Mary y Carlos, un chico como cualquiera, de 32 años de edad, que se siente ofendido, indignado y a veces frustrado con tantas cosas como esta”.
¿Mujeres de todas las razas y colores? Esa es la referencia que Privat tiene de sus modelos. Más claro, el agua.
Gerardo Privat y su idea de fabulosidad son de esos factores que impiden que nuestro país pueda trabajar unido. Privat todavía cree que el mundo gira sobre unos y no sobre todos. Es de aquellos que porque sabe que es una celebridad de la moda, exitoso y trabajador, tiene todo el derecho de subestimar personas, se cree con el derecho de ‘cholear’ a quien no sabe de moda o, simplemente, le encuentra un defecto a lo que hace.
El decir ‘todos somos iguales’ está un poco triado y ya peca de peyorativo, pero, nadie se toma el trabajo de analizarlo. Otros se escandalizan por las palabras de Privat, los arrebatos de un desubicado muchacho ebrio y los comentarios racistas de unas sensacionalistas presentadoras de TV chilenas, pero no analizamos nuestro entorno cercano: colegio, barrio, televisión, etcétera. El estrés es considerado es gran problema social de la actualidad, yo creo que la discriminación solapada y la hipocresía están al mismo nivel o tan solo un poco más abajo.
A Privat le reconozco la valentía para expresar lo que piensa, no cualquiera lo hace, miles de personas piensan como él: la moda y el buen vestir son solo para mujeres de billetera gorda y cuerpos delgados; pero, no lo dicen así nada más. La actitud soberbia de Gerardo Privat, esa a la que el diseñador justifica con su opción sexual, es prueba que las lacras sociales también pueden ser ‘fabulosas’.

EL POLÉMICO COMERCIAL SOBRE CÁNCER
“Tengo un Privat, tengo joyas, lo tengo todo”
Gerardo Privat quiso probar suerte como publicista en la cobertura de las campañas contra el cáncer. Su marca y un grupo de profesionales comenzaron a trabajar en un spot con el guión que el diseñador escribió. Esta semana el producto vio la luz. Apenas el video fue lanzado, la ola de críticas no se hizo esperar (le pido que si no ha visto el video, lo haga ahora y continúe leyendo, a manera de favor).
El spot muestra a una señorita luciendo un simpático diseño de la última colección de Casa Privat, mientras brinda un montón de datos sobre el cáncer a la piel, se maquilla, luce su vestido, hace comparaciones raras y finaliza quitándose un mechón de pelo de la cabeza y diciendo: ‘Tengo un Privat, tengo joyas, lo tengo todo. También cáncer y lo estoy venciendo”.
Empecemos por partes, esto es complicado. Primero, el spot cuenta con grandes deficiencias, como la mala calidad de sonido y las pocas cualidades histriónicas de la modelo, que a leguas se nota que no es actriz. La muchacha dice tantos datos sobre el cáncer a la piel que ese exceso de información ocasiona que, por lo menos yo, no recuerde nada. La voz de la chica no es la más adecuada, no cree lo que dice, como decimos quienes hemos actuado alguna vez: “estaba botando letra”. Cuestiones técnicas. Es un video feo, así de simple.
Me preocupa la insensibilidad con la que se toma un problema tan grave y trágico como es el cáncer. No me parece la mejor forma de enlazar lo fabuloso de la moda con el drama de una persona enferma. Hay demasiada frivolidad. No es nada sutil y eso del ‘tener todo’ es un punto aparte.
La imagen de la modelo sacándose un mechón de pelo es tragicómico, patético, y de muy mal gusto para cualquier persona que ha vivido la enfermedad de cerca. La muchacha no tiene la apariencia de ser una mujer con cáncer después de una quimioterapia y veo muy difícil que alguien se sienta identificado con ella.
El guión no pensó en el efecto social. No tuvo cuidado, es claramente dirigido a un tipo de persona superficial y frívola que cree que tener todo es usar caras joyas y vestir la más bella prenda de la última colección de Privat. Además, hay tantos elementos distractores, como las joyas, aretes, el maquillaje, y más, que hacen que el mensaje de fondo (si es que la idea que el cáncer no discrimina es el mensaje de fondo) se pierda y no llegue a identificarse con verlo solo una vez.
Hacer un paralelo entre el cáncer y el tenerlo todo es simplemente ilógico. Todos sabemos que lo material es nada cuando te enteras que sufres de cáncer y que el apoyo familiar es inmensamente más importante. Este tipo de temas se prestan más para spots documentales con testimonios reales de personas que lograron superar la enfermedad y hoy viven mejor. No me imagino a una persona relacionada directamente con el cáncer protagonizando un spot como el que dirigió Privat.
Ahora, Privat sale ganado con todo esto. El spot parece más que promociona más su marca que otra cosa. Y no es que busque cosas donde no hay porque Privat me cae mal, todo es muy claro, comenzando por el título: GERARDO PRIVAT Spring/Summer 2013 Ad Campaign - Liga Contra el Cáncer. Comienza destacando el nombre de su empresa y el de su última colección. Durante todo el spot se ven sus diseños, la mencionan en el clímax del video; y, sobretodo, ahora, usted y yo, señor lector, estamos hablando de él y de su ropa. Consiguió lo que buscaba, ser reconocido y vender, cómo si lo tuviera todo calculado. El cáncer no es juego ni estrategia. 
El spot elitista, huachafo y feo es un punto más para él, un diseñador talentoso, exitoso e inteligente. No fue lo mejor para todas aquellas personas que saben lo trágico que es el cáncer que busquen comparar tan penosa situación con una estrategia para vender ropa, simple ropa, tela que cuando es vieja, la botas y la reemplazas, instrumento que mal utilizado sirve para que muchos crean ser mejores que otros, como si se pensara con un vestido ¿en qué se parece eso a lo bello de la vida?

noviembre 04, 2012

Luke, ¡Mickey es tu padre!



Disney y Mickey Mouse han adquirido hace unos días la totalidad de las acciones de Lucasfilm, la productora de George Lucas. Desde ahora, la empresa del ratón es dueña de todos los derechos de las producciones de Lucas, encabezadas por Star Wars e Indiana Jones. Disney compró Lucasfilm por nada menos que 4 mil cincuenta millones de dólares, una cifra exorbitante, más alta incluso que las que se gastaron en las compras de Pixar y Marvel, sí, la de los cómics y películas de superhéroes. Disney ha anunciado el estreno de los episodios VII, VIII y IX. Aunque, las películas de Marvel producidas por Disney satisficieron expectativas, el miedo de que la historia de Darth Vader se eche a perder es latente.

MICKEY ES EL PADRE DE DARTH VADER

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana… el Imperio Disney, comandado por Sir Darth Mickey, logró adquirir gracias a sus millones de posesiones el planeta Star Wars. Luego, empezaron a amenazar a las fuerzas rebeldes de acérrimos fanáticos dispuestos a luchar por que su amado planeta no se convierta en un edulcorante y soso negocio sin vida.
Los planes de Darth Mickey ya se encuentran en marcha. Los habitantes de Star Wars empiezan a someterse. Leia Organa ya tiene todo listo para unirse al grupo de las princesas Disney, Obi-Wan Kenobi es el nuevo maestro de Hugo, Paco y Luis; mientras, Han Solo, Chewbacca y Luke son los nuevos empleados de Rico McPato. Yoda trata inútilmente de llevarse bien con Stich, y Jabba The Hut encontró al amor de su vida en la bruja mala de Blancanieves. Bobba Fett forjó una interesante amistad con Pedro Pata de Palo, quien esclavizó a los ewooks muy fácilmente.
C-3PO y R2-D2 encontraron empleo. El robot de Anakin es ahora empleado de limpieza en el supermercado en el que trabaja la patita Daysi, mismo supermercado en el que R2D2 funciona ahora de tacho de basura interactivo. El Halcón Milenario es el nuevo atractivo de Disneyland, lugar que ahora es vigilado por Darth Vader, quien trabaja bajo la atenta supervisión del pato Donald.
Los soldados del imperio del Mal forman ahora parte del sistema de agentes de seguridad personal de Darth Mickey, quien está seguro que ahora que es dueño de lo más selecto y poderoso de la galaxia, de los superhéroes más poderosos del universo y de los elementos 3D más tiernos de la historia, nadie lo detendrá en su lucha por la conquista de todo lo que le puede hacer frente. Son un Imperio que nunca mira para atrás. 
Pero, la Fuerza no los acompaña.


STAR WARS ME GUSTA MÁS QUE HARRY POTTER

Star Wars, la historia de Anakin Skywalker, es mi saga de cine preferida. En varios años, no le perdoné a George Lucas que exprimiera tan al máximo la franquicia que en muchos genere hartazgo, y que otros (que no entiendo cómo no han visto al menos uno de los episodios), prejuicios sobre la calidad de su máxima obra. Star Wars es y será genial, soy de los que cree que la compra de Lucasfilm por parte de Disney solo terminará por impedir que una de las mejores historias de película envejezca tranquila. Que envejezca solamente, porque nunca morirá.
En el universo de Star Wars el principio es simple: el mal aparece cada cierto tiempo para destruirlo todo y el bien siempre gana. La premisa es simple y basta para iniciar un argumento que parece sencillo, pero todo empieza a complicarse con cosas como el “soy tu padre” que le lanzó Darth Vader a Luke en la Ciudad Nube del planeta Bespin, con las características de emblemáticos personajes como Yoda o Chewbacca, y el desarrollo del concepto de la Fuerza.
No solo es la eterna lucha del lado luminoso de La Fuerza contra el lado oscuro. Todos los arquetipos son extraídos de cosas que conocemos: la madre virgen presente en todas las religiones, la lucha oculta del padre contra el hijo, la relación entre aprendiz y maestro, La Fuerza como energía que mueve al mundo, la redención. Todo está ahí. Historias que hablan por sí mismas, historias completas dentro de una general que no generan confusión ni se vuelven tediosas.
Cuando ves Star Wars crees que lo que tienes delante es una película de ciencia ficción, pero no es solo eso. La orden de los caballeros Jedi usa espadas inspiradas en las películas de samuráis, Han Solo parece un vaquero acompañado siempre de su fiel amigo chewbacca, que en realidad, es quien lo crió de niño. Las luchas de Anakin, Obi Wan Kenobi y Qui-Gon Jin son dignas de una película de acción, todo ocurre dentro de una película de guerra. Las cuotas básicas de sentimentalismo están presentes sin robar espacio vital ni sobreponerse a la línea principal de la historia.
Star Wars aparece en todos lados: en series de televisión se hacen mil y una referencias y parodias. Sus frases se han convertido de uso común en foros y hasta en el mundo real: “Que la Fuerza te acompañe”, por ejemplo. Y la princesa Leia marcó una época en que muchas mujeres optaban por usar un estrambótico y raro peinado. Eso, sin contar con que el R2-D2 y C3PO se volvieron íconos tan populares como el leal Chewbacca. Yoda es hasta ahora uno de los personajes más entrañables, ¿quién no ha formado una frase con su característica forma de hablar?
Tenemos androides traductores y mecánicos, naves increíbles y sables de luz que nos permiten combatir a los malos. No solo es mercadotecnia: es todo lo que contribuye para crear un universo de ficción que nos mantiene pegados a los asientos. Y más de uno ha querido tener a R2-D2 a su lado mientras montaba en un X-Wing o hacer llegar al Halcón Milenario al hiperespacio, o ha deseado luchar frente a frente con Darth Vader y jugar con los ewooks. No mientan, no soy el único.
Dicen que George Lucas no se atrevió a empezar la historia por la primera trilogía por una cuestión técnica: el universo decadente de la segunda saga permitía menos esfuerzo a la hora de crear efectos especiales o desarrollar las naves. Aun así, el trabajo es impresionante y se volvió más impresionante aun cuando tuvo a la mano la tecnología para crear la primera parte de la saga, donde la prosperidad aún no destruida podía ser mejor graficada. Esos efectos crearon el mundo de Star Wars tal y como lo conocemos. Y también cambiaron la historia del cine. Esta cuentón de los efectos es uno de los factores que hace al Episodio V, la mejor lograda; y al Episodio I, una decepción gráfica.
Un apuradísimo George Lucas, que había sido rechazado por dos estudios, fue aceptado por la Twentieth Century Fox casi de milagro. En un movimiento aparentemente acelerado, cambió su sueldo de director por los derechos sobre los productos derivados del primer filme y sus secuelas. ¿Adivinan qué pasó? Los directivos lo dejaron pensando que no habría éxito y luego se tuvieron que tragar sus palabras cuando vieron la forma en la que el buen George se hacía más y más rico. Claro, quién no ha querido tener una de aquellas figuras de acción… o una espada láser, y una máscara de Darth Vader, y….
Star Wars no solo ha creado un universo para la ficción, sino otro para la realidad: grandes convenciones de fanáticos se realizan alrededor del mundo donde se discuten y crean los destinos de los personajes. No solo eso: en 2008, la Universidad de la Reina, en Belfast, abrió una cátedra (denominada “Feel The Force”) donde usaba la psicología de los Jedi para enseñar a desarrollar las habilidades personales. Y hasta hay una iglesia para quienes quieran ser caballeros de esta orden. Tengo un contacto dentro. Quiero convertirme en miembro.
El resumen de la historia que vemos en el cine es este: en una galaxia muy lejana nació Anakin Skywalker, quien fue instruido como un honorable guerrero de la orden Jedi en medio de una guerra y tentado por un maligno emperador para pasarse al lado oscuro de La Fuerza. Muchos años después, su hijo Luke lucha contra el malvado Anakin, que ha tomado el nombre de Darth Vader y es el azote de la galaxia. Un Vader redimido mata al emperador antes de morir y la hermana de Luke se casa con el desaliñado Han Solo. Si creen que acaba ahí, se equivocan: la historia continúa muchos años después gracias a diversos autores que han convertido la saga en uno de los universos más grandes de la ficción. Ojalá Disney se base en esto y dañe menos el universo de Luke. No me digan que no han visto 'La Caravana del valor".
La Fuerza (y lo que la rodea), procedente de unos microorganismos que se encuentran en los seres vivos y que da poderes como la telequinesis, es lo que todos quisiéramos tener para no vernos obligados a pararnos y buscar el control remoto de la TV. Es el uso de esta energía sobre lo que gira el universo de Star Wars, cuidado con el lado oscuro. Pero en el cine no solo sirve para presumir de efectos especiales, sino también es lo que mueve al mundo. Y también es lo que nos mueve a nosotros a ir a las salas de cine.
Que la fuerza los acompañe, entonces.

¿POR QUÉ DISNEY COMPRÓ LUCASFILM?

Primero, porque Disney tiene la seguridad de poder exprimir a más no poder la franquicia, y sumado al hecho que George Lucas estaba pensando seriamente en retirarse, puso la oferta sobre la mesa y tras meses de negociaciones, finalmente la transacción se dio.
Pues bien, esto significa que Walt Disney Co. puede no solo continuar las sagas de la gran marca paraguas que ha comprado, pues tiene licencia ahora para trabajar Star Wars e Indiana Jones, sino que también puede aprovechar para realizar nuevos parques temáticos y atracciones específicas relacionadas a ellas, al mismo tiempo que podrá desarrollar toda una vasta línea de productos - como siempre hace Disney - de sus nuevas adquiridas franquicias.
Así es, en el 2011 Disney generó ingresos de nada menos que $3.000 millones de dólares, solamente por el concepto de venta de sus productos y  parques de diversiones inspirados en las películas. Con la compra de la franquicia de Star Wars, hay planes de duplicar la cifra.Que la Fuerza acompañe el futuro de todos.

noviembre 01, 2012

Películas de miedo


Ya terminó la fiesta de Halloween y una de las actividades más comunes de esa fecha es la de ver películas de terror, ver aquellas películas en la que la gente muere a manos de algún psicópata, un monstruo torpe o un aparato con vida propia. El suspenso que logran ocasionar estas películas en los espectadores es bastante intenso, el clímax de la película casi siempre se acompaña con intempestivos saltos de temor y uno que otro grito. Muy bien, un género de respeto que cuando se realiza con una detallada producción logra resultados de calidad.

Ahora, a mí no me gustan. Las películas de terror no me gustan. Les tengo miedo. Y no creo que sea un cobarde, simplemente nunca busco que una película me asuste, prefiero otras materias de entretenimiento: la comedia, la ciencia- ficción, los dramas, etc.

Freud afirma que el hombre busca su autodestrucción, esa puede ser la razón por la que mucha gente, demasiada, decide embarcarse en experiencias que se sabe de antemano que van a despertar sensaciones negativas, tales como las que provoca una película de terror. Pero, yo creo que el exponerse a angustia, repugnancia y sustos no tiene relación con la falta de autoestima, creo que tiene relación con la excitación, o tal vez, la gente que gusta de ver sangre chispear en su pantalla está dispuesta a soportar el terror para gozar de un sentimiento eufórico de alivio en el final.

Eduardo Andrade (Universidad de California en Berkeley) y Joel B. Cohen (Universidad de Florida) afirman en una de sus teorías que las personas que adoran las películas de terror son felices de ser infelices, pues, aseguran que el hombre es incapaz de tener sensaciones negativas y positivas al mismo tiempo, lo que puede ocurrir es que unas produzcan a las otras. Un enredo. Las personas, según ellos, realmente pueden disfrutar siendo asustadas, no sólo por la sensación de alivio que experimentan cuando desaparece la amenaza. En ese sentido, los autores sostienen que los momentos más placenteros de un acontecimiento particular pueden ser también los que más miedo inspiren. Entonces, ver una película de terror es como lanzarse de un helicóptero con paracaídas. Interesante.

Pero, a pesar de eso, no me gustan las películas de miedo, aunque “El silencio de los inocentes”  no me desagradó, esa superó el patrón de selección de cosas que me agradan. Voy a continuación a dar una lista de cosas relacionadas a esto que son ciento por ciento verdaderas:

-          No he visto ninguna película de la saga de Actividad Paranormal.
-          Solo he visto Saw I.
-          No he visto ninguna película de Pesadilla en Elm Street.
-          Solo he visto la mitad de Sexto Sentido.
-          No he visto La profecía.
-          Le tengo miedo al capítulo de Garfiled llamado “El gato-lobo”.
-          Solo he visto “La Novia de Chucky” de toda la saga del muñeco asesino.
-          No he visto “Viernes 13”, “El Aro” ni “Sé lo que hicieron el verano pasado”.
-          No me llaman la atención “La Maldición”, “El ojo” o “Destino final” 1,2,3,4, 5…
-          No he visto la película española REC
-          Considero a Madeinusa, de Claudia Llosa, una película de terror.


OK, crean que soy raro por esto, en serio, lo soy. Feliz día de los muertos, lectores.